Sí, después de la universidad, 2019 fue el año en el que más conectamos.
No hubo necesidad de vernos todos los días, ni de estar pegados al celular.

Sí, nos dimos el espacio y el tiempo una vez al mes para coincidir.
No recuerdo siquiera haber pactado tal compromiso formalmente.

Sí, dentro de nuestra ocupada rutina.
No importaba si nos reuníamos en un restaurante o café.

Sí, hubo meses donde se agotaban los días y aún así, nos alcanzamos a ver.
No, nunca rompimos la racha.

Sí, este año lo volveremos a hacer.