Puede que hoy estés enfrentando alguna adversidad en forma de dolor, pérdida, estrés, incomodidad, etc. Parece no tener fin y te va consumiendo, poco a poco...

Respira.

Sácala de tu cuerpo.
Encapsúlala en una pequeña esfera.
Sosténla en tu mano.
Obsérvala con detenimiento.

Déjala en el piso.
Empieza a elevarte.
Conforme vas subiendo, verás a la distancia tu casa, tu colonia, tu ciudad entera, tu estado, tu país, tu continente, el mundo, el sistema solar, el universo y lo que sea que esté más allá.

¿De qué tamaño quedó la esfera?
¿Siquiera se ve?
Ahora sólo puedes confirmar una cosa: tú eres más grande que ella.

Que la tierra es un punto.
Que el tiempo presente es un punto.
Que no somos nada.
Que todo va a estar bien.