Un Sábado 16 de Julio de 2016, alrededor de las 9am, me dirigí al Hotel Marriott de la ciudad de Torreón, Coahuila. Supe desde una noche antes gracias a Aarón Torres, su asistente personal, que estarían ahí unas horas antes de partir a la ciudad de Durango. El día anterior Édgar había estado en la presentación del disco del grupo Cautivo, la cual se llevó a cabo en el Teatro Isauro Martínez, por lo que quise aprovechar la oportunidad de alcanzarlo y expresarle las siguientes palabras:

Édgar, te quiero agradecer por todo lo que has hecho por el talento lagunero. Me llena de gusto y orgullo saber que personas como tú han creído en él, lo han desarrollado y sabido guiar a través de su carrera artística.

Recuerdo perfectamente cuando en La Bohemia 26, Mario Domm comentó que como en muchas otras ocasiones de su carrera, estaba a punto de tirar la toalla, de dejar de intentar cantar y sólo dedicarse a producir, al grado en que ya no quería hacer música porque se había cansado y estaba desilusionado por el tema de las disqueras. Recalcó que tú llegaste a salvarle la vida al decirle:

"Tú no puedes dejar de cantar nunca."

Palabras que hasta la fecha guarda, hacen eco y resuenan en su cuerpo. Mario se aventó por última vez, a las dos semanas conoció a Pablo y a Samo, y el resto es historia. Esa frase lo catapultó a donde actualmente está y a Camila como uno de los grupos más representativos de México en los últimos años.

En ocasiones, hace falta que alguien nos impulse a seguir adelante cuando nosotros dejamos de creer en nosotros mismos ya que reconoce que tenemos un potencial enorme, el cual probablemente ni nosotros mismos seamos capaces de notar o percibirlo.

Por otra parte, también decidiste apoyar y apostarle a Cautivo, siendo compositor y productor de su más reciente producción "UNO". Reconociendo que al mezclar la música de trova con norteño puede ocurrir magia. Créeme que con tu guía también van a llegar muy lejos.

Te reitero mi agradecimiento por apoyar el talento lagunero. Sé que hay diamantes en bruto allá afuera. La clave estará en encontrarlos y desarrollarlos. El talento por sí solo jamás va a vender y por otro lado, si no se descubre a tiempo, tristemente, se va apagar.

Poco a poco, quiero ir incursionando en la industria de la música y conectar a compositores, artistas y productores con la firme intención de dejar un legado en esta vida a través de la música.

Nos vemos en el campo de batalla, Édgar.

Atte: Un lagunero