Vamos dando un Rol por la Vida,
un paseo, donde sobran las aventuras,
y sobre todo, dejamos huella.

Desconocemos su duración,
reconocemos sus obstáculos, atajos y desviaciones,
y sólo nos queda recorrerlo y disfrutarlo.

Somos libres de tomar el rumbo que queramos
y al final, importa más el camino que el destino propio.

Lo mejor, nos encontramos con historias,
en forma de personas, lugares y momentos,
que nos marcan, enseñan, motivan e inspiran,
y se convierten en provisiones para nuestro andar.

Voy a dar un rol por la vida, ¿me acompañas?