El universo paga de muchas formas: te entrega lo que tanto quieres envuelto en diferentes presentaciones, a tiempo. No antes ni después, sino cuando debe ser.

Por mientras, te toca seguir haciendo lo tuyo desde donde estás, sin cuestionar ni reprochar. Sólo abrazando y apreciando lo que vas viviendo porque, aunque ahorita no encuentres respuestas, la vida te responderá una a una todas esas preguntas que te planteas, en medio de la incertidumbre, con una luz profunda que hará que encuentres claridad, donde sí, había nubes, pero la luna nunca dejó de estar ahí.

Sonríe, hay sorpresas que curan.