¿Cómo dejas huella?
¿Cómo les sirves?
¿Cómo los haces crecer?
¿Cómo te perciben?

¿Qué encuentran en ti?
¿Qué les aportas?
¿Qué les transmites?
¿Qué sienten estando contigo?

¿Por qué les cambia la cara al verte?
¿Por qué te consideran?
¿Por qué te quieren cerca?
¿Por qué te recuerdan?

Tal vez, todas esas respuestas las tienen las personas que te rodean, pero en gran medida, están enraizadas en lo que demuestras y reflejas día con día, con tu forma de ser y hacer.