Actualmente, la mayoría de nosotros nos comunicamos, relacionamos y trabajamos a través de un smartphone, llegando a ser nuestro control remoto o incluso, una extensión de nuestro cuerpo.

Por ende, nuestra atención, difícilmente, puede estar enfocada en una sola cosa; estamos en redes sociales, checamos el correo, chateamos, navegamos en internet, realizamos pagos o jugamos.
Un mar de actividades...

Pero...

¿Qué pasa cuando alguien nos llama?

Instantáneamente, se activa una alarma:

  • En el mundo real: debemos interrumpir lo que sea que estemos haciendo, a menos que seas multitareas y puedas hacer varias cosas a la vez.
  • Respecto al mundo digital: puede surgir ansiedad por lo que nos estamos perdiendo al sentirnos desconectados.

Sea cual sea el caso, suele pasar que la atención a la llamada no sea la adecuada.

¿Qué decir de esas veces donde nos da pena marcar o hasta llegamos a preguntar 'Te puedo marcar'?

Todo gira en torno al hecho de interrumpir:
¿Y si está ocupad@?
¿Y si mejor le marco a la hora de comida o de salida?
¿Y si se saca de onda?
¿Y si cree que es una emergencia?
Un mar de preguntas...

Hace años, cuando los celulares no tenían el servicio SMS ni mucho menos las aplicaciones de mensajería instantánea, la llamada telefónica era nuestra única forma de comunicación, sólo que en estos tiempos ha aumentado la practicidad de enviar y recibir mensajes a nuestros tiempos y ritmos.

Pongamos de moda el llamar por teléfono.

Vayamos a 'Contactos', busquemos esa persona y presionemos el botón 'Llamar'. Que no nos importe si no nos contestan a la primera.
Que no nos moleste si nos rechazan la llamada.

Escuchemos la voz de la otra persona.
Entablemos un diálogo directo.
Evitemos los malos entendidos o malas interpretaciones.
Desconectémonos del mundo un ratito.

¿Sabes qué es lo mejor?

La aplicación 'Teléfono' es nativa, no se tiene que descargar, y hasta tenemos llamadas ilimitadas al mes.