Personal o profesionalmente, existe algo que te despierta entusiasmo y una ilusión muy grande de sólo pensarlo o escucharlo. En otras ocasiones, llegas a visualizarlo con tal fuerza que eres capaz de vivirlo en carne propia.

Pocas son las personas que ya lo están viviendo. Algunas, se están acercando paso a paso, siempre teniendo en la mira a la meta. La gran mayoría ni siquiera ha empezado: se la pasa analizando, diseñando, esperando y planeando el momento ideal para aventarse.

Una vez que tomaste la decisión de perseguirlo y estás al inicio de lo que será tu nueva vida, vendrán el miedo y la duda a quererte hacer ruido. Tanto ellos e incluso personas que te rodean, te darán una y mil razones de porqué deberías detenerte o porque no funcionará. Sin embargo, la verdad es que sólo tú conoces la única razón que las vence a todas ellas. Y aunque pareciera que para lograr lo que tanto anhelas es necesario un milagro, si tienes fe de que todo se conectará en un futuro, le añades pasión, perseveras y trabajas por ello, obtendrás todo lo que anhelas.

Has volado por mucho tiempo en territorio conocido.
Es hora de que emprendas el vuelo a lo desconocido.

Vete y sólo mira adelante.